La Noche de los Bastones Largos: Hace 53 años la dictadura militar desalojaba 5 facultades de la UBA

A 53 años de la noche que provocó la fuga de cerebros más grande de la historia de la Argentina.
4514

29 de julio de 1966. Ya hacía un mes de la dictadura militar autoproclamada por el teniente general Juan Carlos Onganía.

Fue este mismo día cuando el Presidente de facto firmó el Decreto-Ley N° 16.192, suprimiendo el gobierno tripartito y la autonomía de las universidades nacionales. Por dicho decreto se subordinaban a las autoridades de las ocho casas de altos estudios del país al Ministerio de Educación.

El Rector de la UBA, el ingeniero Hilario Fernández Long, entregó esa misma tarde su renuncia, acompañado de su equipo de asesores. En sintonía, en cinco facultades -Ciencias Exactas y Naturales, Arquitectura, Ingeniería, Filosofía y Letras y Medicina- alumnos y docentes decidieron tomar los edificios, repudiando la medida.

El gobierno nacional tomó la medida de desalojar los edificios ocupados utilizando las fuerzas de seguridad. Los miembros de la comunidad académica que se encontraban en los edificios de las Facultades de Ciencias Exactas y Naturales y Arquitectura fueron expulsados por la fuerza y de forma violenta por la Infantería de la Policía Federal.

Las fuerzas policiales se encontraban intervenidas desde el 28 de junio por la milicia. Tenían órdenes directas de reprimir duramente a todos los involucrados. Profesores, autoridades, estudiantes y graduados, todos fueron escoltados en doble fila afuera de los edificios, donde fueron duramente golpeados por los bastones de los efectivos policiales luego de ser detenidos. Fueron puestas en custodia un total de 400 personas.

 En los próximos días, cerca de 1.300 docentes de la UBA presentaron las renuncias a sus cargos, tanto como acto de protesta y por la hostilidad hacia el sector académico.

La violencia e impunidad con la que actuaron las fuerzas del Estado tuvieron repercusiones importantes en la opinión pública, incluso fuera del país. Causo especial exaltación la carta publicada en el The New York Times por el profesor del Massachusetts Institute of Technology, Warren Ambrose, quien se encontraba en la Facultad de Ciencias Exactas, lugar de uno de los desalojos más violentos.

ambrose_1_28595515415_o
ambrose_2_28595512965_o
En la carta, Ambrose narra como fueron salvajemente abusados y golpeados por la policía, y luego retenidos en una comisaría contra su voluntad.

El suceso  produjo la mayor fuga de cerebros de la historia de Argentina, en los siguientes meses, más de 300 científicos de renombre decidieron abandonar el país. Se desmantelaron equipos completos y destruidos laboratorios y bibliotecas universitarias.

Clementina, la primera computadora de América Látina, fue desmantelada y los 70 miembros del Instituto de Cálculo de Ciencas Exactas, donde era operada, renunciaron y emigraron.

Esto generó un declive académico que duró dos decádas, y que sólo comenzó a retroceder con la vuelta de la democracia en 1983.

Te puede interesar